Características de un mal entrenador

CARACTERÍSTICAS DE UN MAL ENTRENADOR

El mundo deportivo está lleno de variedades en cuanto a los entrenadores capacitados y profesionales, la calidad de estos determina el éxito en innumerables ocasiones, por desgracia no todos son buenos, por lo que es necesario hablar de las características de un mal entrenador.

La relevancia en este aspecto radica en que hay muchos preparadores malos, y al estar bajo la supervisión de uno de estos muchas veces no se le da importancia, lo que se traduce en un mal desempeño y resultados poro satisfactorios.

Cómo distinguir a un buen entrenador de uno malo

Los entrenadores deben tener un conocimiento adecuado del deporte, de modo que puedan inculcar estos conocimientos a otros. Hay muchos ámbitos distintos en el deporte, muchas disciplinas distintas, el preparador o coach debe estar capacitado para dirigir con eficacia y buscar un buen desempeño.

Características de un mal entrenador

Algunas de las características para distinguir a un entrenador deficiente son las siguientes:

Entrena sin dar el ejemplo

Un entrenador personal debe dar siempre el ejemplo, no obstante algunos quieren enseñar sin llevar una vida saludable, sin un entrenamiento adecuado o una dieta equilibrada. Esto no es bien visto y se considera una característica de un mal entrenador, ya que no se transmite motivación o inspiración.

No tiene capacidad de inspirar o motivar

Cualquier entrenador cuyas rutinas sean aburridas, y no tenga la capacidad de trazar un plan de trabajo sólido, desafiante y variado, es sin duda un mal ejemplo. Especialmente cuando se inicia en la vida deportiva o fitness, es difícil llevar un seguimiento y adaptarse al ritmo, por ello un preparador debe poner su toque para hacerlo más llevadero y divertido.

No da importancia a la comunicación

Las instrucciones que imparte son difíciles de entender o utiliza un lenguaje inapropiado. Evita responder a las preguntas e interrogantes y presta mayor atención al entorno o en sí mismo que en la persona a la que entrena.

Mantiene un mismo plan de entrenamiento siempre

Cada día surgen nuevos entrenamientos, nuevas técnicas y por supuesto, estrategias innovadoras para incrementar el potencial físico y deportivo. Aquel entrenador que se estanca en un mismo método, sin buscar información actualizada acerca de ejercicios o técnicas para evitar y prevenir lesiones, es una mala opción.

Tiene un escaso conocimiento del deporte y los entrenamientos

Todo entrenamiento debe contar con principios básicos para obtener un buen desempeño, si el entrenador a cargo posee escaso control y manejo de las técnicas y de estos principios, enseñar será una pérdida de tiempo.

Cada persona es un mundo, por lo que el coach debe contar con conocimiento suficiente para adaptar el plan de trabajo a las necesidades de cada uno.

Hace su trabajo por obligación y con mala gana

Todo profesional que no hace lo que realmente ama, tendrá un mal desempeño y no será tomado en cuenta. Buscar un preparador que disfrute de su profesión es la mejor opción al momento de entrenar.

Es irresponsable e impuntual

Si no existe responsabilidad en el trabajo, es un mal comienzo.

Tiene la creencia de “una clase espontánea es lo mejor”

Todo profesional que no prepare una clase con antelación, corre el riesgo de quedarse sin ideas en el acto, de hacer de una rutina o enseñanza algo tedioso y una total pesadilla.

Se distrae consigo mismo, con su entorno o con su móvil

Un mal coach se concentra en cosas menos importantes, presta atención a su móvil o a estar ligando, más que a la persona a quien entrena.

No sabe oír, solo da instrucciones

Aunque ciertamente en entrenador tiene el conocimiento, ser un buen oyente es necesario para crear un plan de entrenamiento adecuado. Si el entrenador a cargo no oye y solo da instrucciones, no se alcanzará una meta rápidamente.

No presta atención al avance o el desarrollo del entrenamiento

Se rige por un plan fijo, sin medir e interpretar los resultados obtenidos para la implementación de nuevas técnicas que favorezcan la evolución. No presta atención a las desviaciones en la rutina, muy necesarias para el progreso y el aprendizaje.

No infunde disciplina

La disciplina es importante en el entrenamiento, sin llegar a ser muy estricto todo entrenador debe impartir el cumplimiento de normas y pautas. Un mal entrenador no sabe llevar un control entre la disciplina y el autoritarismo.

By |2017-03-31T09:41:34+00:00marzo 31st, 2017|blog|0 Comments

Leave A Comment

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies